Para los restauradores: la identidad visual que deja huella

No hay nada más genial que llegar a un restaurante y encontrar que hasta el mantel forma parte de la experiencia. Pero no hablo solo de colocar el logo o una carta con ilustraciones de platos, sino de contar historias.

Eso fue exactamente lo que hice con el mantel de O Mamma Mia, un restaurante italiano emblemático en Málaga con más de 50 años de historia. Antes de empezar a diseñarlo, me hice varias preguntas clave:

📍 ¿De dónde vinieron los fundadores?
🌍 ¿Cuál era su sueño?
🛳️ ¿Cómo fue aquel primer viaje dejando todo atrás?
🍝 ¿Qué platos marcaron su historia y se convirtieron en insignia del restaurante?
🎤 ¿Qué personajes célebres han pasado por sus mesas?

La respuesta a estas preguntas me llevó hasta Matelica, Italia, en 1972, cuando los dueños emprendieron el viaje de sus vidas. Imagina lo que debieron sentir: dejar su hogar, subir a un barco con incertidumbre, pero con la emoción de empezar un nuevo camino. Quise plasmar esta travesía en el diseño del mantel, convirtiéndolo en un mapa ilustrado con la ruta desde Matelica hasta Málaga, acompañado de historias que han marcado el restaurante.

Pero, ¿qué sería de un mantel sin interacción? Para redondear la experiencia, en el reverso cree una versión especial para los más pequeños, con laberintos, dibujos y juegos. Así, mientras los niños se entretienen, los padres pueden disfrutar de la sobremesa sin prisas.

Otro ejemplo es el mantel de La Favorita, que no solo incluye la carta de vinos y la información del restaurante, sino que va más allá:
🔹 ¿Quieres descubrir nuestra carta completa? Escanea el código QR.
🔹 ¿Quiénes son estos personajes que ves en el mantel? Son los protagonistas de la identidad visual del restaurante, siempre interactuando con los comensales y haciéndolos sonreír.

Al final, un mantel bien diseñado no es solo un trozo de papel decorativo, sino una herramienta que puede:
✅ Reforzar la identidad del restaurante
✅ Ofrecer valor agregado a los clientes
✅ Mejorar la experiencia gastronómica

Para ilustradores: cómo contar historias a través de un mantel

Si eres ilustrador y te apasiona la gastronomía, crear un mantel ilustrado es un reto increíble que combina arte, diseño y storytelling. ¿Cómo lograrlo?

🎨 1. Empieza por las preguntas clave
📍 ¿Cuál es la historia del restaurante?
🌍 ¿De dónde vienen sus dueños y qué los inspiró a abrirlo?
🍽️ ¿Qué platos icónicos merecen ser destacados?
🗣️ ¿Hay anécdotas que se puedan ilustrar?

🗺️ 2. Encuentra un concepto visual
Tal vez un mapa, una historieta, una ilustración de su plato estrella o incluso personajes que interactúen con el cliente.

🖍️ 3. Diseña con un propósito
No basta con que se vea bonito. Un mantel debe ser legible, funcional y entretenido. Si incluye juegos o elementos interactivos, mejor.

✏️ 4. Piensa en la experiencia del usuario
El mantel no solo decora, sino que comunica. ¿Cómo lo verá el cliente? ¿Cómo interactuará con él mientras espera su comida?

Muchas veces, las oportunidades creativas aparecen donde menos lo esperas. Yo nunca imaginé que mi amor por la cocina y la ilustración me llevaría a diseñar elementos que forman parte de la vida diaria de tantas personas. Así que, si tienes una pasión, hazla crecer, conviértela en una oportunidad y deja tu huella en cada trazo.

💬 ¿Qué te ha parecido? ¿Te gustaría ver más ejemplos de proyectos de ilustración gastronómica? ¡Déjamelo en los comentarios!

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